En este interesantísimo video se analiza el efecto de las redes sociales en nuestro cerebro.
El propio funcionamiento de las redes las hace altamente adictivas y bloquea la capacidad de mantenerse ajeno a ellas. Nuestra propia conducta social se ve potenciada por las redes, y en mayor medida con la facilidad de acceder a ellas en casi todo momento mediante dispositivos móviles.

¿Tendencia? ¿Cambio de paradigma? ¿O un problema global que puede llegar a afectar a toda nuestra sociedad?